jueves, 30 de junio de 2016

Nuestra Patria, nuestro legado

“Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por La Patria.” Dijo alguna vez Manuel Belgrano.
¿Qué interés sobre la Patria podríamos tener si no sabemos qué es?

La Patria es el don que se nos ha conferido por el simple hecho de haber nacido en estas tierras. Es el regalo de esos héroes que dieron sus vidas por estas. 

Héroes que no se rindieron, los que no lucharon solo con su cuerpo, si no con el corazón. Porque entendieron el amor por la Argentina, por el país en el que vivían. Por los argentinos de su día a día y por los que en el futuro vendrían.

Destaquemos al anteriormente nombrado, Manuel Belgrano, este abogado que participó en la Revolución de mayo, creador de nuestra hermosísima celeste y blanca, la bandera. Y además importante jefe revolucionario. 

No nos olvidemos tampoco de Don José de San Martín, el cual puso su vida al servicio de la Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Al cual se le encomienda la creación del Regimiento de Granaderos a Caballo, el cual hoy lleva su nombre, que logró el triunfo en el Combate de San Lorenzo. 

Pero hablemos de héroes más cercanos, los caídos en Malvinas. Julio Cao, profesor de literatura de varias escuelas primarias del Oeste del Gran Buenos Aires, se despedía de su madre la mañana del 12 de abril de 1982 mientras le decía  "No puedo ser tan cobarde, mamá. No va a pasar nada. Voy a volver y voy a contar la verdadera historia de Malvinas" pues viajaría de forma voluntaria a las Islas Malvinas para defender a su patria.


Su madre, Delmira Cao cuenta "Me sacó a la puerta y me hizo ver los camiones que iban a Malvinas para que entendiera su amor a la patria". Ella misma se opuso a que su hijo acudiera a la guerra de Malvinas desde el primer momento. "De todos modos, él me respondía: '¿Cómo me vas a pedir que no vaya? Soy docente y enseño a defender a la patria. Si me quedo acá, ¿Qué ejemplo voy a dar?'. “Desde chico tenía inculcados los símbolos patrios. De hecho, San Martín y Belgrano eran sus héroes.”

La participación de Julio Cao en Malvinas finalizó de manera abrupta el 10 de junio, cuando murió tras recibir un proyectil en su espalda durante un combate en Monte Longdon.
Estos como otros tantos grandes héroes son los que nos inspiran todos los días, que nos demuestran que el humilde revela grandeza. 

Y nos dejaron como legado amar nuestra Patria, nuestro regalo, nuestras tierras, nuestros colores. La patria la hacemos entre todos, es la suma del esfuerzo de todos. 
La medida del amor, es amar sin medida dijo San Agustín. Amemos sin medida, con ese amor de condolencia que nos caracteriza.
Estemos orgullosos de ser argentinos.


Victoria Czernec
Alumna ECO 2016

domingo, 12 de junio de 2016

"Ser feliz es saber de mí mismo"


El viernes pasado vino a hablar un ex piloto de la Fuerza Aérea, quien se sirvió de una analogía del mundo de Tolkien para desarrollar el tema.

Comenzó la charla hablando sobre las problemáticas que enfrentamos hoy en día como sociedad y de origen que tiene esas problemáticas, que vendría a ser el hombre mismo. El disertante hablo de distintos problemas en todo el mundo y llegamos a la conclusión que lo único que tienen en común es al hombre, así que los problemas surgirían del hombre hacia otros hombres.

En lo que se refiere a las problemáticas sociales actuales hizo especial hincapié en la insensibilidad social que se ha generado producto de la velocidad a la que vivimos, y por ende a la que nos vemos forzados a procesar la información que se nos proporciona.

Ya más en detalle habló sobre las diferencias entre un profesional bueno y un profesional exitoso, aunque también sea aplicable a las personas como personas por sí mismas. Esta diferencia es en esencia si vos sos amo de las riquezas y el poder o si por el contrario estas cosas te controlan a vos.

Siguiendo, hablo sobre la necesidad de tener un faro. Algo que te guie en los momentos en los que la tentación es demasiado fuerte, una especie de refuerzo a tus valores. A ese respecto también hablo sobre la necesidad de impulsar el cambio desde donde estamos nosotros, porque digamos que uno de nosotros llega a ser presidente de la nación, si a esta persona nunca se preocupo por impulsar el cambio no va a empezar solamente por ser presidente.

Para finalizar dijo que ser feliz es saber de mí mismo y que el bien y la felicidad deberían ir de la mano.

Después de la charla, dimos comienzo al taller de oratoria, durante el cual recibimos unos cuantos consejos básicos. Por ejemplo: mirar al público en general, que estar nervioso es normal, que hay que dirigirse siempre con respeto, que hay que saber a quienes me estoy dirigiendo y evitar las muletillas.

Más específicamente, en lo referente al discurso en general hay que hacer una investigación previa,  seria y vasta. Hay que tener una idea central clara y hay que ordenar el mensaje de manera tal que este llegue de manera clara, veraz y convincente. Además de que hay que adecuar el discurso al público, al nivel cultural, al grado de conocimiento del auditorio sobre el tema y al tiempo del que se dispone.  Sobre el contenido del discurso se dijo que algunos recursos válidos son la experiencia personal, la familiaridad que tiene uno con el tema, la personificación y en pocas palabras llegar de la razón al corazón.

En lo que se refiere a las partes del discurso, se hablo de la “vaquita de la memoria” (eh?) y estas partes son cuatro: el impacto, una manera de captar la atención del auditorio; el puente, como conectar el impacto con el contenido del discurso; el desarrollo, el discurso en sí; la conclusión, lo que queremos que la gente se lleve del discurso sí o sí; y que todo esto debe estar sobre pilares firmes, es decir, un objetivo que tenemos que tener en claro desde antes de que empecemos a planear el discurso. Sobre la conclusión, además, establecimos que podemos terminar con una frase célebre, una idea propia, una pregunta abierta, una recomendación o exhortación, o un resumen.

Además, se planteo la necesidad de ser flexible y no depender siempre de las “mismas hojas amarillas y gastadas”, disponer de cierta agilidad mental y capacidad de improvisación. Se planteo la necesidad de encontrar un equilibrio entre la preparación y la espontaneidad. Y se recalco la importancia de la vocalización, la modulación y el correcto timbre y tono de voz.

Para finalizar el taller hicimos un ejercicio en el cual se nos pedía que vendiéramos algo (un edificio, un centro comercial y un carrito de chorigol “El Dante”) agregándole distintos productos y servicios  medida que se nos iban presentando en forma de imágenes (total de 9, sin contar lo que se iba a vender y el cartel de muchas gracias). Las imágenes cambiaban con bastante velocidad y lo que me parece a mí que se buscaba era ver que tan bien se nos daba improvisar.

Para finalizar la jornada, se dijeron los distintos proyectos sobre los que habíamos pensado, aunque no entramos muy en detalle sobre casi ninguno y la mayoría ya se quería ir y no prestaba mucha atención a esa altura del partido. Nos dividieron en grupos y armamos los grupos de Whatsapp.

Laura Trotta
Alumna ECO 2016

jueves, 19 de mayo de 2016

"El tiempo puede ser limitado, pero al mismo tiempo ser productivo"

El mundo en que vivimos hoy, el mundo en que nos ha tocado vivir nuestros tiempos, la sociedad que nos rodea y que nos forma, la sociedad actual, la nuestra, la de todos, la que tanto escuchamos nombrar... es donde estamos inmersos y a la cuál nos debemos adaptar. La velocidad de sus tiempos, los lineamientos de su ideología, la incertidumbre,  el "ser alguien", pero no cualquier alguien, alguien importante, alguien serio, alguien que encaje: que no sobresalga, porque siempre va a haber un superior, pero tampoco que se quede haciendo nada, porque entonces sería un vago.

"La sociedad en la que vivimos, es la que nos limita". Es lo que escuchamos, y lo que sentimos todos los días, porque lo vemos, lo vivimos, porque es lo que llegan a hacernos creer.
Sin embargo, basta solamente ir a una reunión, la primera de la ECO, para recordar que en realidad las cosas, no son ni deben ser tal cual como las dicta la sociedad.

Basta con escuchar al primer disertante, para que tu cabeza de un vuelco y recuerde que es ella, la que nos limita, pero al mismo tiempo es allí dentro, el único lugar donde podemos salir a buscar oportunidades. Oportunidades que podemos hacerlas propias. Que no tienen por qué estar subordinadas a las ideas o al mando de los demás. Posibilidades que nos ayuden a crecer, que nos hagan libres, que nos permitan relacionarnos; y no solamente con personas cercanas, sino también con otras, que repercutan en nuestra vida con su aporte, de distintas maneras: a partir de su experiencia, de su conocimiento, o ¿por qué no? a partir de su punto de vista, alguno distinto al nuestro, que nos haga reflexionar.

Alcanza con que alguien cargado de buenas energías se pare allí en frente para hacernos conscientes de que en verdad, las cosas en las que más vale la pena invertir nuestro tiempo, son aquellas que sean importantes para nosotros, pero no las que sean urgentes para los demás.Porque somos nosotros mismos, los dueños de nuestro tiempo.

El tiempo podrá ser limitado, pero puede, al mismo tiempo, ser productivo si sabemos como administrarlo.

Basta haber sido invitado a la ECO, para sentirnos afortunados de tener a nuestro alcance la posibilidad de que un grupo de personas, que la coordina y organiza; nos empuje a cambiar de perspectiva, nos impulse a transformar una parte del mundo, o si no es del mundo, al menos una parte de nuestra semana, o de nuestro día; o inclusive, el día de alguien más.

No podemos, ninguno de los que asistimos, explicar exactamente de qué se trata hasta el momento, las actividades que se hacen o los resultados exactos que se obtienen. Pero si hay algo de lo que podemos estar seguros desde el primer instante, es que la ECO puede marcar un antes y un después si uno se empeña en poner en práctica en el día a día, lo que allí se propone.

No puedo hacer más que agradecer por la invitación y desear, a todas aquellas personas inquietas y con ganas de destruir barreras, que puedan formar parte algún día. A veces necesitamos que alguien nos recuerde que por más alta que sea la meta, no es imposible de alcanzar. Sin importar lo que dicte la sociedad.

Fiorella Zorzón
Alumna ECO 2016

jueves, 5 de noviembre de 2015

¿Qué haremos con nuestra vida?


“La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que considera que es su deber para con su gente y su país, puede descansar en paz. Creo que yo he hecho ese esfuerzo y que es por eso, por lo tanto, por lo que dormiré para toda la eternidad.” -Nelson Mandela




¿Estamos satisfechos con lo que hicimos, si nos enteramos que mañana moriremos?

Si 12 personas hicieron que haya un antes y un después de Cristo. ¿Por qué nosotros no lo podemos lograr? .Todo depende de para qué usemos nuestro tiempo, sea corto o largo el tiempo que vivamos sobre la tierra, el hecho de que vivamos , lloremos , nos quejemos , hagamos , es porque nosotros decidimos usarlo así.
Cuando pongas en acción los hábitos positivos y abandones los negativos, cuando pongas “manos a la obra”, descubrirás todo lo que podés hacer. No necesitás ser perfecto. Recordá todo lo que hiciste hasta ahora y proyectate por lo que está por venir. No te ocupes de lo  que no vale la pena. Estás preparado para hacer, tenés todas las herramientas, solo tenés que utilizarlas.


Nicolás Montero, alumno ECO 2015


jueves, 29 de octubre de 2015

Tanto ruido y tan poco sonido... Medios de comunicación

¿Cuántos de ustedes abrieron Facebook hoy? Todos.
¿Cuántas personas de ustedes abrieron un libro hoy? Muy pocas.
Esas fueron algunas de las preguntas que se nos hicieron a los alumnos de la ECO la semana pasada en la charla semanal y a partir de ahí pudimos empezar a reflexionar todos juntos sobre la manera en que utilizamos los medios.
Estamos todo el tiempo conectados todos con todos, constantemente mediante las redes sociales, el televisor, etc. Hacemos miles de cosas en un segundo y no tenemos la noción de que el tiempo pasa y hay miles de cosas que quizás no disfrutamos o ni si quiera le prestamos atención.
Sabemos la vida de todos los famosos, sabemos quién se sigue con quién en instagram, sabemos todo! Pero ojo, sabemos lo que nos dicen los medios, pero no siempre es la realidad.
Lo más hermoso que un ser humano puede tener es el poder de saber, de investigar e informarse y de no creer todo lo que se le dice. Intentemos aprender día a día algo nuevo utilizando el poder de la crítica, pero la crítica buena y constructiva, el poder debatir y compartir ideas es algo que está naturalmente en el hombre, y hay que aprovechar y construir desde eso. Si no nos formamos, el mundo nos lleva por delante!
Seamos una sociedad que sepa utilizar los medios y no abuse de ellos, ningún exceso es bueno pero utilizado en buena manera, son productivos.

Y quiero terminar con una frase, “A leer cuanto se pueda y a escribir que ese sea el ocio, que para el sistema cada ignorante es negocio”, no seamos ignorantes por qué no vinimos al mundo para ser negocio de nadie.  A nutrirnos cada día más.

Delfina Valdiviezo, alumna ECO 2015

miércoles, 21 de octubre de 2015

Compromiso social

Un compromiso es brindarse a hacer algo con el fin de mejorar una situación, esa es la primera definición que aparece en los libros, pero charlando y debatiendo en la ECO le encontramos un significado mucho más profundo a esta palabra.
Compromiso refiere a esa persona que deja un momento lindo y de disfrute por ayudar a un amigo o, por qué no, a un desconocido que necesite un “empujón”.
Compromiso es ese albañil que se despierta a las 5 de la madrugada porque esa mañana le toca trabajar lejos de su casa, y lo hace a pura fuerza de voluntad para asegurarse que a la hora de comer su familia no pase hambre.
Compromiso es un médico sin frontera que pudiendo quedarse con su familia y su vida cotidiana en su casa, viaja al otro lado del mundo para ayudar a una persona que quizás ni siquiera habla su mismo idioma.
Compromiso es ese maestro de villa que su objetivo, en vez de ganar dinero, es combatir la pobreza con sus armas (los lápices y los libros), simplemente por la vocación de ayudar al prójimo.

Compromiso son los chicos de la ECO que al querer ver el día de mañana a su país grande y sano se esfuerzan en motivar a jóvenes como yo a que nos movamos para ayudar a los que están pasando feas situaciones y para borrar la indiferencia y división que hoy en día nuestra Argentina sufre.

Franco Matas, alumno ECO 2015

jueves, 15 de octubre de 2015

Adicciones

El tema de adicciones es muy interesante y atrapante a la vez, porque a pesar de ser un tema muy hablado sigue siendo un flagelo que lamentablemente está muy instalado en la sociedad y por sobre todo en muchos jóvenes. Gracias a que el tema fue abordado de una manera diferente, como fue escuchar a otras personas contando como vivieron ese problema, logró en nosotros poder entender las grandes consecuencias y entender lo que esas sustancias ocasionan en nuestro cuerpo y principalmente en nuestra vida. Esto nos llevó a comprender que no es necesario consumir para poder ser feliz, y a pesar de los obstáculos que la vida tiene tenemos que levantarnos y resolverlos con ganas, esfuerzo, fe y esperanza teniendo presente que somos jóvenes y que cada uno de nosotros tenemos una meta y un sueño por cumplir. 


Melina Scaricaciottoli, alumna ECO 2015

miércoles, 7 de octubre de 2015

La Argentina

Creemos que todos nos preguntamos al recibir esa carta ¿qué es la Escuela de Liderazgo?, ¿cuál es su propósito?, ¿de qué se trata? Verdaderamente podemos decir que la causa de la ECO, la causa de todo el sacrificio realizado por nuestros  coordinadores y todo el trabajo de los alumnos es el AMOR. El amor a la patria y el amor al país en el que vivimos.
La patria es un don, un regalo, no elegimos donde nacer y tampoco podemos renunciar a este lugar, que atesora nuestras mayores querencias: la familia, el hogar, los amigos, los recuerdos...
    Este amor a la patria no es un amor cualquiera, es un amor de condolencia, un amor por el que sentimos dolor, alegría, por el que nos entregamos y en el que nos encontramos con el otro: un amor EFECTIVO.

   “Los adolescentes están perdidos”, “la sociedad está perdida y “el país está perdido” son todas frases que seguramente escuchamos muchas veces en el entorno en el que nos movemos. Todas estas ideas son opuestas a las de la ECO, que tiene como esencia confiar en nosotros: los jóvenes, y demostrarnos que podemos realizar grandes cambios, en la medida en la que nos lo propongamos.
  
    Pero… ¿Por qué?, ¿por qué solo un pequeño grupo de personas reconoce lo bueno: en el país, en la sociedad y en la juventud? Esta pregunta que nos hacemos tiene una respuesta y es porque en la actualidad, a pesar del gran nivel de comunicación al que hemos llegado, lo único que se muestra en los medios es lo negativo, o acaso: ¿No estamos cansados de prender la televisión y ver un caso de robo o asesinato? Y vos, ¿Alguna vez te pusiste a pensar en todas aquellas personas que dieron su vida por nuestro país?
       “La mediocridad posiblemente consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta”. Dejemos de ser mediocres y démonos cuenta de la grandeza que nuestra patria nos ofrece. Tampoco debemos olvidarnos de amar y respetar a esta: NUESTRA BANDERA
           
                            



Ella es la representante de un  país entero, representante de 40 millones de personas y representante de la lucha de grandes próceres por la libertad y el orden de nuestro pueblo. Tenemos que conocerla, conocer su historia y la del país en el que vivimos, porque como dijo un gran pensador, y como dice el dicho popular: “Uno no ama lo que no conoce”. Destruyamos nuestra apatía, al igual que esa copa, e interesémonos más en el lugar en el que nacimos porque: “Si todo te da igual, estás haciendo mal las cuentas”.

   Nosotros, los alumnos de la ECO ya somos LÍDERES, pero seamos líderes en busca del respeto y el amor a nuestro país, siguiendo como ejemplo a todos aquellos líderes, que no solo realizaron importantes cambios en la Argentina, sino que también, en el MUNDO ENTERO.



Rocío D’Angelo y Candela D’Angelo, alumnas ECO 2015

lunes, 5 de octubre de 2015

A seguir creciendo!

Porque la formación no se queda en un viernes a la tarde, sino que continúa en el día a día,  te vamos a ir dejando por acá algunos libros y páginas que te pueden servir mucho!!!! POTENCIA TU LIDERAZGO!!


¿Cómo descargar?
1. Entrá en el link http://1drv.ms/1L1TUUE
2. Hacé click en el archivo "Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos"
3. Hacé click en "descargar"



miércoles, 30 de septiembre de 2015

Los individuos marcan goles... los equipos ganan partidos.

Más de una vez somos egoístas a la hora del trabajo en equipo, nos cerramos en nuestras propias ideas, reaccionamos mal cuando no compartimos lo que otro integrante propone, nos aferramos a lo nuestro y solo eso es lo que creemos válido. Pero... ¿Por qué? ¿Por qué no dejamos que los demás participen? ¿Por qué somos tan egocéntricos? ¿Por qué no escuchar? ¿Por qué no darnos la oportunidad de conocernos a la hora de trabajar en conjunto?
Solo basta con ver lo que sucede a diario en el océano donde un solo pez es una carnada fácil para sus depredadores, pero su instinto de supervivencia los lleva a disponerse en cardúmenes de miles de sus iguales, ya que comprendieron, que para alcanzar un objetivo es fundamental el cooperar unos con otros, aportando lo mejor de cada uno. Porque esta es la mejor forma de superar lo que el destino nos deparará.
No está mal tener ideas distintas, de ellas pueden surgir enormes innovaciones, después de todo, los opuestos suelen complementarse. Debemos darnos la oportunidad de conocer, de no juzgar y de aceptar las distintas personalidades que existen dentro del grupo, ninguna es mejor o más importante que otra. Cada uno es especial, cada uno aporta algo útil para que la actividad en conjunto sea posible y sea, por así decirlo, "la mejor". Tampoco nos tenemos que olvidar de nosotros, acordémonos que para ser buenos líderes primero tenemos que ser líderes de nosotros mismos. Nuestras actitudes y aptitudes son las que nos hacen únicos y por esto hay que cuidarlas, hay que conocernos y hay que saber actuar frente a las distintas situaciones que se nos presentan.

Y por último no nos olvidemos de mantener en alto la célebre frase de Alexandre Dumas, escritor de la novela “Los Tres Mosqueteros”: Uno para todos, y todos para uno…
                                                                                                                                                                     
                                                                                                                                                       Melina Martínez y Anabel Baldo, alumnas ECO 2015.

jueves, 24 de septiembre de 2015

“Todo se le perdona a un líder… excepto equivocarse”

El liderazgo forma parte de las capacidades del ser humano. Un líder es aquel que influye sobre un conjunto de personas motivadas para alcanzar un objetivo en común, pero… ¿qué pasaría si ese líder, esa cabeza que encamina a un grupo se equivocase?
Afirma un dicho popular: “errar es de humanos”. Pero tras meditar aquel postulado nos preguntamos entonces… Si el líder no tiene permitido equivocarse, ¿el líder escapa de su condición humana por el hecho de “ser líder”? Pareciera que ya en el siglo V a.C. Platón no dudó al reconocer que el error es inadmisible para el líder. Pensándolo en una primera instancia, no dudaríamos en apoyar aquella idea: una mala decisión, una equivocación, un simple desliz, por más mínimo que sea puede afectar gravemente al grupo.
Pero replanteándonos una vez más la situación, podemos detenernos y reflexionar más objetivamente. Sería válido preguntarnos ¿Es el error el problema? ¿Se conoce a un líder cuyas conductas sean perfectas, un líder  que no se haya equivocado nunca?
Aquellos últimos interrogantes nos invitan a concluir lo siguiente: el problema no es que el líder cometa un error, el problema es que persevere en el error. Frente a una confusión suya, se pondrán en juego sus virtudes; esas cualidades no accidentales, sus dotes esenciales, esos que lo hacen ser lo que es: un LÍDER.  Su vida de entrega, de servicio; su corazón humilde, dócil y abierto, y en especial, su pasión por emprender, por ser  mejor persona cada día son cuestiones fundamentales a la hora de reivindicarse en el camino correcto nuevamente tras equivocarse. Cada uno de estos valores deben ser patrones diarios en la vida del líder. Un líder tiene prohibido corromperse, no puede permitir que los valores mundanos, ni que los intereses particulares erosionen su esencia de liderazgo. No puede encerrarse en sí mismo. El líder debe ser íntegro, fiable. Debe ser el defensor por excelencia de los pareceres de cada uno de quienes conduce. El líder debe ser plenamente consciente de sí, de sus capacidades. Un líder tiene que ser sembrador de optimismo, un verdadero servidor en la vida de los demás.  Un líder, como dijo Napoleón, “es un negociador de esperanzas”

Tomás Mingardo, alumno ECO 2015

lunes, 21 de septiembre de 2015

Para el espacio C.V.D. (Confrontación Verbal Directa) te dejamos estas películas de las cuales también hablamos en la sesión 3: 

"El gran debate" 



 BitTorrent/UTorrent→ 
Película completa subtitulada al español baja calidad (240)→ 
Ver película online español latino (2do video)→ http://www.pelisu.com/ver-great-debaters-2010-pelicula-online/ 


"El discurso del rey" 




Para los que manejan BitTorrent/ UTorrent→ 

viernes, 18 de septiembre de 2015

AGENDA SEMANAL

Les dejamos por acá la imagen para que se puedan descargar y armar su propia agenda semanal
#ECO2015

agenda semanal

A trabajar sin descanso, a dar sin medida- Líder social

¿Qué es un líder? Un líder es una persona que conduce a un grupo con un fin determinado , dando el ejemplo, manifestando lo que las personas quieren o necesitan, siendo un guía para ellas, motivándolas para lograr lo que no se animan a hacer o les cuesta alcanzar.

Un líder tiene una determinante circunstancial, es decir, debe manejarse dentro de sus posibilidades, ya sea de espacio, tiempo o entorno social. Todo líder que influya de buena manera tiene que contar con una firme columna de valores. El origen del cambio es el compromiso, el compromiso es lo que diferencia a una persona de otra: líder es el que se compromete, el que genera el cambio haciendo las cosas y no solamente diciéndolas, el que posee una formación, el que no permita que otros decidan por él.

‘El idealista es aquel que comprende que su misión inicia donde su responsabilidad termina’  Idealista es el que está firmemente convencido que lo posible es posible, es quien lucha por lograr sus sueños y que sin importar cuanto tiempo lleve, es perseverante y sabe que vencerá. Es la persona que tiene el don de ver las cosas como deberían ser, el que sabe ver más allá de los límites, es el que está bien parado en la tierra pero con la mirada hacia el cielo.

El mundo necesita gente que ame lo que hace, eso es principalmente lo que determina el futuro de cada uno. Si hoy en día no contáramos con la influencia de nuestro entorno familiar o social, nuestros miedos o inseguridades, se podría decir que seríamos una ‘auténtica llave’, es decir, una llave que solamente abre una puerta, la cual muchas veces no sabemos dónde está situada, pero si la encontramos, entra en juego nuestra decisión en abrir nuestra puerta. Muchas veces nos dejamos llevar por comentarios ajenos que no reflejan lo que en verdad queremos y por miedo seguimos el estereotipo reflejado por otros. Nunca una persona va a amar lo que hace si no es lo que en realidad desea ser, se necesitan personas que deseen hacer lo que deben día a día con dedicación, compromiso, paciencia y sobre todo amor. No dejes que te manipulen, sé autentico. No dejes que nadie te detenga, abrí tu puerta.

Algunas de las características que podemos encontrar en un líder es su generosidad, el compartir como virtud, no tiene límite el número de buenos actos que puede realizar, el trabajar sin descanso para cumplir metas o satisfacer necesidades de los demás en cada minuto sin importar la opinión de los demás, el pelear la batalla sin miedo a que ser herido. Un líder no busca más recompensa que saber qué hace todo por el bien de los demás, y dar sin medida, con sudor y esfuerzo en cada momento. ¿Vos qué tenés para dar?

Ariana Fanara, alumna ECO 2015



jueves, 10 de septiembre de 2015

"La esencia de la ECO es confiar en los jóvenes"

En el mundo hay millones de personas y a pesar de eso no somos todas iguales. Tenemos una esencia, aquello invariable y permanente, lo que hace que algo sea lo que es. Cuando hablamos del ser, de nosotros, nos referimos a que más allá de los cambios superficiales que atravesamos, la esencia es lo que nos hace únicos.
El dinero y la fama en varias oportunidades cambian a las personas, los aleja. Pero por más que intentemos la identidad es aquello que nos define como individuos. "Somos los mismos en todo momento"
Me siento cómoda sabiendo que la Eco confía y cree en la esencia de los jóvenes y apuesta a las iniciativas, metas y sueños que todos tenemos y queremos alcanzar. 
 Martina Montoya, alumna ECO 2015.


"Para ser un líder ante la sociedad tengo que ser un líder de mí mismo". Esta frase nos demuestra que ante todo para empezar el cambio tenemos que empezar por nosotros mismos y lo que nos hace ser nosotros es nuestra esencia, eso que nunca cambia. Además nos forma nuestra identidad, ya que nos hace ser quienes somos y nos vuelve únicos e inigualables.
Ana Gaggioti, alumna ECO 2015.


miércoles, 2 de septiembre de 2015

Plan de vida y organización del tiempo.

Arrancamos la primera jornada de viernes en la ECO 2015 presentando un primer tema acerca de algo que en un mundo como el de hoy del siglo XXI es visto como un problema para la sociedad y en especialmente en los jóvenes... “¿Cuál es mi plan de vida?” Parece una pregunta demasiado complicada o difícil de que un joven la responda. Pablo nos modificó esa pregunta para transformarla en algo que nos creó ese famoso nudo en el pecho que se hace imposible desatar y nos obligó a reflexionar... “¿Qué querés ser cuándo seas grande?”
Creo que haber modificado esa primera pregunta en algo tan sencillo (que cualquier niño podría responder), a más de uno nos trasladó a nuestra niñez donde seguramente soñábamos de grande con ser policía, bombero, jugador estrella de algún deporte, cantante, astronauta, doctor, veterinario... y podría seguir numerando respuestas porque nuestra imaginación volaba y nunca tenía fin, ya que ese "ser grande" parecía cada vez más lejano, hasta que en un abrir y cerrar de ojos nos encontramos a punto de terminar el secundario, sin darnos cuenta que estamos a un paso de llegar al momento de tomar esa decisión de nuestro futuro y hacerla realidad. Muchos de nosotros puede ya tener una idea de lo que quiere para su futuro, y otros puede que no sea así. Pero entonces, ¿qué pasó con ese sueño de niño? Pues, la respuesta es que nunca trabajamos duramente para conseguirlo, se hizo cada vez difícil y hoy nos encontramos sabiendo la realidad, en lo que hay que luchar para alcanzar nuestras metas de la vida ¿Y qué es todo esto de nuestro plan de vida, de nuestras metas, de nuestro futuro que cada día se acerca más y parece estar a un paso de nosotros? Es nuestro "Norte". La vida es un camino, una ruta por la cual vamos a muchísima velocidad y no aprovechamos ese trayecto para planear lo que habrá más allá de ella. Todo eso lo vimos en una simple imagen este viernes pasado: una ruta en la cual no podíamos observar a dónde se dirigía ni qué tan larga sería... Esa es nuestra vida, y nosotros por más que no podamos ver más allá de lo que estamos viviendo, (porque es lógico, nadie predice el futuro) podemos imaginar a donde queremos llegar, nosotros construimos nuestra vida. "Miremos hacia el norte" nos decía incontables veces Pablo. ¿Cuál es nuestro destino? ¿Qué es lo que quiero lograr, qué metas tengo, cómo voy a contribuir para éste mundo? ¿Quién voy a ser? Esa es nuestra ruta de la vida, es lo que esperamos que haya en nuestro camino.
¿Pueden ocurrirnos cosas que no tengamos pensado?
La respuesta es un SÍ enorme, nosotros planificamos nuestra ruta, la soñamos. A veces quizás nos encontremos con situaciones que nos obliguen a cambiar de rumbo, que nos hagan tropezar, que nos hagan detener. Pero siempre que podamos superarlas con esfuerzo tenemos que regresar al camino que nos lleve a nuestro norte.
Pero no todo es tan fácil como parece, no es simplemente  tener nuestro norte, sino buscarlo. Para ello tenemos que trabajar duro y esforzarnos, detenernos un poco a pensar ¿Todo lo que hago me sirve para conseguir mi norte? Tenemos que "Dejar de hacer para empezar a hacer". ¿Qué nos quiere decir? Hay veces que en nuestra vida tenemos que sacrificar muchas de nuestras actividades cotidianas o diarias que no nos ayudan a seguir por nuestro norte, ese es nuestro "dejar de hacer" y ahora nos preguntamos ¿Para qué? pues para comenzar a luchar y trabajar duro haciendo lo que en verdad nos gusta y cosas que nos ayudan a seguir por el camino hacia el futuro soñado, nuestro norte, nuestro destino. Ese es el “empezar a hacer”. No sirve con decir, mi norte es éste, y no hacer nada. Esperar a ver si la oportunidad para cumplirlo viene  sola... ¿Ah no? Bueno ahora mi norte entonces es éste y lo cambio... ¡NO! Así siempre nuestro futuro estará dando vueltas y sin destino y al momento que nos damos cuenta ya es tarde para pensar en un futuro o terminamos haciendo lo que no nos motiva a seguir con nuestro plan de vida. Los logros no llegan solos, nuestras metas no se cumplen solas. Para lograrlas hay que luchar, trabajar duro, equivocarse para aprender.
Parece imposible a veces pensar de ésta manera, pero ¿sabés el motivo por qué lo decimos? Porque estamos siendo controlados, estamos dejando que algo nos manipule y nos obligue a correr en nuestra vida. Y sí... hablo del TIEMPO. Un tiempo que jamás se detiene, un tiempo que te sigue a todos lados, como decía Pablo, el "reloj de la vida”: "¡TIC TAC!" apurate que yo no me detengo, nos dice, alcanzame. Vivimos pendientes del tiempo y eso es porque no sabemos administrarlo. Parecemos grabadores diciendo como excusa a todo lo que no pudimos hacer: "no tuve tiempo". La respuesta en realidad sería "no administré bien mi tiempo".
La propuesta que nos ponemos es cambiar el dominio de ésta contienda. Nosotros contra el tiempo. Nuestra vida contra el tiempo. Nuestras metas contra el tiempo. Nuestras obligaciones contra el tiempo... Nuestro norte contra el tiempo. El dominio lo tenemos que tener nosotros, el tiempo no puede controlarnos, nosotros tenemos que cambiar y empezar a dominarlo a él.
La propuesta de Pablo fue que cada uno pueda planificar cada semana, marcar qué vamos a hacer en la misma sin olvidar de aprovechar lo más posible el tiempo. Y algo que no debe faltar en ello, nuestro descanso. ¿Hablo de dormir? No, hablo de despejar la mente, hacer actividades que nos relajen, que disfrutemos hacer. Ese es el verdadero descanso intelectual que nos ayudará a refrescar la mente para el momento en que tengamos que seguir en nuestro día a día: generar ideas, debatir, enfrentarse a los problemas de la vida, etc.

Con un proyecto de vida, con una buena administración del tiempo. Se puede decir que vamos por buen camino, pero... ¡TIC! ¡TAC!, te recuerdo que el reloj nunca se detiene. Empezá ahora.


Ezequiel Barrales. alumno ECO 2015

miércoles, 29 de octubre de 2014

DESCONECTATE PARA CONECTARTE.


 Las personas vivimos en un mundo inmerso y condicionado por la tecnología. En este siglo XXI impera la globalización.
Nuestras computadoras, nuestros telefonos móviles y todos nuestros dispositivos electrónicos son parte de una red que nos ayuda a estar conectados y nos generan una sensación de dominio de nuestro entorno que generaciones anteriores no tuvieron la posibilidad de experimentar. Somos seres instantáneos y demandamos que todo lo sea.

Los medios de comunicación son un invento buenísimo que une y conecta una región con distintas partes del mundo...
Un claro ejemplo es este: Yo que vivo en Argentina me comunico por chat en milésimas de segundos con Halima que vive en El Cairo, Egipto.
Y así sucesivamente muchas personas más.

Los medios de comunicación se utilizan para comunicar, vender, informar, satisfacer necesidades laborales/ escolares, entretenimiento o para el mismo ocio, entre otros usos más.

En este entramado de informaciones y comunicaciones que viajan de un lado del mapa hacia el otro repentinamente, nos encontramos nosotros: hombres light. Seres sin ser, sin esencia, que se rigen en base a características principales: de Permisividad (hombre sin límites), Relativismo (todo le da igual), Consumismo, Materialismo y Hedonismo (que vive el instante inmediato). Seres que viven su vida a través de una pantalla creyendo estar al tanto de todo, sin salir al mundo exterior. Seres que basan su autoestima de acuerdo a la cantidad de “Me Gusta” y comentarios que tengan en sus fotos y estados de Facebook. Seres que se dejan atrapar por esta red que homogeniza pensamientos, convirtiéndolos en superficiales. Seres para los cuales el placer y la comodidad son sinónimo de felicidad.

¿Y si en lugar de tan sólo reproducir comenzáramos a generar? ¿Y si en vez de publicar fotos sexys nuestras comenzáramos a publicar imágenes que representen el valor de la vida, de la palabra, la fidelidad, la amistad, etc ? ¿Y si en lugar de mandarnos un montón de mensajitos con nuestros amigos por whatsapp nos juntáramos con ellos a tomar un café?

Atravesados por esta era tecnológica a la que nadie puede escapar, debemos aprender a utilizan correctamente los medios que tenemos a nuestro alcance.

No volvamos nuestra vida dependiente de un aparato. Ni mucho menos permitamos que la tecnología se convierta en el centro de nuestra vida porque si éste no estuviera... ¿Qué? ¿No seríamos nada? ¿no tendríamos vida? ¿Qué pasaría, moriríamos?. No exageremos.
¡Es hora de Desconectarse para realmente conectarse con nuestro alrededor! y así poder actuar.

Porque como dice Paulo Coehlo, "PODEMOS TENER TODOS LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DEL MUNDO, PERO NADA, ABSOLUTAMENTE NADA, SUSTITUYE LA MIRADA DEL SER HUMANO."

Y  pensar.. ¿Para qué quisiera utilizar los medios de comunicación yo? ¿Para generar chisme, líos? ¿para exhibir mi cuerpo a cambio de Me Gustas? ¿Para quejarme de todo lo malo que vemos hoy? o ¿Para hacer un cambio en la sociedad? Yo me quedo con esta última, para HACER UN CAMBIO. UN CAMBIO QUE NOS LLEVE A LA UNIDAD, AL AMOR. UN CAMBIO QUE NOS HAGA RETOMAR EL SENTIDO DE LA REALIDAD, DE LOS VALORES, DE LA VERDAD.

Los medios de comunicación tienen una fuerza impresionante. Un comentario tuyo en twitter positivo y que construya nuestra Nación puede ser retwitteado por un usuario del Congo. Imaginate el cambio que podés hacer con algo tan mínimo y simple. Pensá, ¿Qué mensaje te gustaría dar?

¡Jóvenes enarbolemos la bandera de lo sólido, lo firme, lo verdero! No debemos permitir que los valores se diluyan por el consumismo, la tecnología, la globalización... Es nuestra misión el despertar conciencias y fortalecer los vínculos personales del cara a cara que se pierden a través de.

Con algo tan mínimo podés hacer un GRAN cambio.




martes, 21 de octubre de 2014


El compromiso social es esa obligación que tomamos para con todos aquellos que se encuentran a nuestro alrededor. Es una labor social en la que invertimos tiempo, dinero, ideas, ganas en un proyecto destinado a cumplir las necesidades de la sociedad.
Una persona está realmente comprometida con un proyecto cuando hace todo por alcanzar su meta y se empeña al máximo en su trabajo poniendo todas sus capacidades para conseguir llevarlo a cabo, aunque eso implique dejar de hacer cosas para uno mismo.
El tiempo es algo divino, es lo más preciado que tenemos y una vez que se va no vuelve más, pero… ¿no es más valioso compartirlo con alguien que lo necesite en vez de malgastarlo en mí mismo? ¿Cómo puedo comprometerme con cualquier cosa si no puedo ni siquiera prestar mi tiempo, si soy egoísta?
Comprometerse socialmente es darse por completo, es saber que sí se puede cambiar, es ser consciente de que por más que mis acciones sean pequeñas van a valer la pena si logran cambiarle la vida, la semana o el día a una persona.
No es necesario hacer una movida mundial, ni gastar millones de dólares, ni dejar mis estudios o mi trabajo para comprometerme con algo. A veces puede bastar con una sonrisa, con una mirada, con una iniciativa. Lo principal es proponérselo, es quererlo, es salir todos los días a buscar ese cambio convencido de que puedo lograrlo.

Necesitamos darnos cuenta del potencial que tenemos como sociedad para hacer MUCHISIMO más. ¡Dejar de esperar que los otros nos empujen y empezar a movernos por nosotros mismos! Cuando empezamos a comprometernos y a tirar de esa soga del bien, de la lucha, de las posibilidades es cuando nos damos cuenta de que no tendría que existir nada más en el mundo, que no hay nada más satisfactorio que la risa de un chico que puede estar jugando en vez de estar pidiendo monedas en la calle; que la sonrisa de una persona que va a poder comer después de días, que va a tener algo con qué abrigarse en el invierno…
Por suerte, en Rosario en Acc!ón podemos ver a muchos jóvenes comprometerse a más, a MUCHO MÁS. Esta reflexión es dedicada a ellos, a los que todos los días SUEÑAN con hacer un CAMBIO pero que no se quedan sólo en el sueño sino que HACEN ALGO para CONSEGUIRLO. Nuestras acciones nos definen por eso decidimos dejar de ser la “juventud perdida” para ser la “JUVENTUD COMPROMETIDA”.
Ojalá cada día seamos más los que soñamos por una sociedad mejor, mientras tanto nosotros seguiremos LUCHANDO por conseguirla…




Aimará Rodriguez Bossio

martes, 23 de septiembre de 2014

"Existe un punto en el que uno decide querer su propia vida...."

Existe  un punto en el cual uno puede  querer  las  drogas, como también existe  aquel en el que uno decide  querer  su propia  vida.

Una adicción es como una muleta sin la cual "somos incapaces de disfrutar la vida". Sin embargo, muchas de las actividades a las que somos adictos también pueden ser maneras sanas de pasar un buen rato. El problema surge cuando perdemos la capacidad de ser felices por nosotros mismos, cuando nuestra felicidad depende de algo más. Estamos cómodos con ellas, es lo seguro, lo que me hace pasar un buen rato, lo que me relaja… y no sabemos lo felices y libres que podríamos ser si nos alejáramos de ellas. Reconocer que tenemos un problema nos hace sentir débiles y daña la imagen que tenemos de nosotros mismos, pero es también un signo de humildad y necesario para comenzar de nuevo.  No tengas miedo de pedir ayuda, sobre todo si la adicción es fuerte y te está causando mucho daño. Hacé cosas que te hagan sentir bien. Aprende a disfrutar de vos mismo, de las cosas buenas que tiene la vida. Más allá de esas cosas que nos hacen adictos (la tecnología, las drogas, el alcohol, la obsesión con un cuerpo perfecto...) y que supuestamente nos hacen "disfrutar la vida" hay mil maneras  de disfrutarla realmente.

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Qué es ser líder?

El liderazgo para ser auténtico debe empezar por el liderazgo personal


Es tu capacidad de ser coherente, íntegro, de mostrar hacia vos mismo liderazgo personal, lo que hace que otros confíen en vos y decidan seguir tus pasos. No podés dirigir a nadie si no sos capaz de dirigirte a vos mismo. Por este motivo, un buen líder debe invertir tiempo en su autoconocimiento, autogestión y autocontrol.  Recordá que dirigimos con el ejemplo y no ser ejemplo es una de las disfunciones del líder.



miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿Moriremos como individuos?


La realidad es esta: en la vida nos topamos con múltiples y diferentes tipos de equipos. Equipos malos, equipos buenos, equipos deportivos, equipos que no saben perder, equipos que llegan a la meta propuesta y equipos que no se rinden.
Una vez me dijeron que el primer grupo por excelencia era la familia, pero me atrevería a decir que es más que un grupo, y pasaría a ser un equipo. Es decir, un grupo de personas es sólo gente unida que no se entiende ni comparte más que un mismo espacio. Un EQUIPO está formado por personas diferentes que tienen una meta en común y se organizan para alcanzarla. Y la familia es eso. Es el principal motor de nuestras vidas, los que están a pesar de, y los que te alientan a seguir. Los que juntos proponen ideas, atraviesan obstáculos y le dan para adelante. O al menos, ese es el tipo de familia que se considera equipo.
Y así con todas las relaciones humanas que emprendamos. Saquémonos todos esos paradigmas que nos dicen que un equipo es la selección argentina, o estrictamente ligado al deporte. Sí, es eso, pero mucho más que eso.
Estar en un equipo no es cualquier cosa, o algo así nomás. Ser parte de un equipo implica grandes cosas, grandes renuncias, grandes sacrificios. Implica apostar por la esperanza, por resultados que a veces no te salen como lo esperabas, o que a lo mejor no tengas la oportunidad de ver. Implica por último, la humildad. Sí, la humildad. Un vos y un yo que se unen a pesar de nuestras diferencias por un objetivo mayor, más grande que nosotros y por el cual vale la pena luchar.
Sea el equipo en donde estés, dalo todo. Entregá hasta la última gota de pasión y enseñá a los demás a vivir el mismo estilo. Porque si a un equipo le falta un integrante, un componente, el equipo deja de ser el mismo. Tanto vos como yo somos importantes y esenciales
Pero, ¿de qué te sirve en definitiva ser parte de un equipo y no estar dispuesto a hacer sacrificios? Y no estar dispuesto a perseverar, o a saber que cuando todos decaigan depende de vos el tirar para adelante. O cuando sobrevenga el cansancio y la victoria no se asome. 

Como dije, estar en un equipo no es cualquier cosa o algo así nomás. Pero nunca dije, que no valdría la pena

-Cuanto más sacrificado el recorrido, más gozosa la victoria-

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Porque, alguna vez, comencé a vivir...

La vida está hecha de momentos. Hay momentos rutinarios como los son comer, dormir, levantarse, ir al colegio, ir a trabajar, volver… Pero están aquellos que no se viven dos veces de la misma manera: empezar una carrera, robar una sonrisa, conocer a alguien. Esto último me sucedió algún día en algún momento que fue oportuno para que sucediera. Conocí a alguien.  Alguien que le dio un giro a mi vida. Alguien que me habría gustado conocer mucho tiempo antes, porque gracias a esa persona, comencé a vivir realmente.
Mi tiempo es único. Limitado, mal usado, compartido, muy pocas veces aprovechado y valorado. Teniendo 68 años admito que tuve dos vidas: una falsa, vacía y una real. Fui joven, me reí, lo disfruté, canté, lloré por “amor” –si así le podíamos decir a un noviazgo que tuve a los 15 años y que duró 4 semanas- , tomé hasta perder la conciencia, estudié una carrera que me llenaría de plata al terminar, pero me faltó aquello que muy poca gente hoy en día es capaz de encontrar: felicidad sincera. Me faltó seguir mis sueños, dejándolos de lado para seguir los que los demás querían que siguiera. Eran tiempos complicados, qué más voy a decir.
Sí, ojo, me re divertí, no digo que no la pasé bien, pero la pasé. Nunca era algo duradero, era una alegría más que una felicidad, que se evaporaba minutos después como el humo del café cuando lo calentás en un microondas: sale un montón de humito, pero tomás un sorbo y descubrís que toda la parte de abajo estaba fría. Esa alegría era una ilusión.
Un día me propuse estudiar la carrera que más me apasionaba. Por desgracia, ese momento en que yo era joven (realmente, era joven, tenía 17 años) mis padres no estuvieron de acuerdo con eso, y al parecer todo la sociedad estuvo de acuerdo con su no acuerdo conmigo. No hubo quien me alentara a darle para adelante, nadie pareció optimista esos días de difícil decisión. Obviamente, con tanto pesimismo, me incliné por hacer aquello que todos deseaban que hiciera, aquello que me posicionaría en un buen lugar económico. Era muy talentoso en lo que hacía, no digo que no, pero nunca me apasionó realmente.
Yo no tenía un plan de vida, no pretendía casarme ni formar una familia, no sabía dónde trabajaría, si viajaría por todo el mundo, si me quedaría a vivir con mis padres, nada. Dejaba que las cosas me sucedieran. Un día me sucedió conocer a ese alguien que cambió toda mi –hasta el momento- vacía vida. Me retó. Me desafió. Me enseñó. Me habló sobre cosas que yo al principio no quería ni escuchar, que plan de vida, que dejar de hacer para empezar a hacer, que qué se yo qué cosas. Pero insistía, sí, insistía… Con el tiempo tuve que ceder, y comencé a escucharla. Me ayudó a armar un plan de vida, lo cual mucho me sirvió. En algún momento le dije que no habría que ser tan estructurado, que debería dejar que las cosas simplemente pasaran. Me dijo que las cosas tendría que hacerlas suceder yo. Me incentivó a estudiar aquello que siempre quise estudiar, y por primera vez me animé. Estuvo ahí en cada momento de festejo, en cada bochazo, en cada crisis. Estuvo conmigo cuando me recibí.
Un día esa persona simplemente no estuvo más cerca de mí, se tuvo que ir. Sí, así de la nada. Imaginate mi expresión. Exactamente así.
Me dejó escrito algo que no transcribiré porque lo rompí todo cuando me enteré que se fue. Después me calmé, y me di cuenta de que lo había roto, por un momento me preocupé porque había perdido ese papel, pero después me di cuenta que no era necesario, había quedado guardado en mi memoria. Me dijo que la vida estaba hecha de decisiones, de metas pequeñas y metas a distancia. Me dijo que hay que sacrificar cosas para conseguir algunas otras, que saliendo de mi comodidad conocería mundos nuevos.
Nunca dejó una explicación de por qué se fue, yo supongo que fue para buscar a otras personas pedidas, para que puedan encontrar ese camino tan copado que tuve la dicha de encontrar yo.

A mi edad actual, lo único que me resta decir es que me alegra haberme cruzado a ese alguien, y me encantaría que cualquier otra persona conozca a ese alguien o a otro alguien que sea igual que aquel. Gracias a todo ese aprendizaje, yo comencé a vivir realmente. Lo único que me hubiera gustado más, es haberla empezado a vivir antes. Pero mejor empezar tarde que tener que haber dicho “¿qué habría pasado si….” y tener que estar ahora ya con edad adelantada, triste y con un recuerdo de una vida que al final simplemente, me hubiera decepcionado. ¿No te parece?

viernes, 11 de octubre de 2013

"Humildad: Cuando soy pequeño, soy grande."

Hay personas que piensan que las personas humildes son las personas pobres, lo cual no es verdad, el dinero no hace más ni menos humilde a una persona. La humildad es un valor que puede extenderse a todas aquellas personas dispuestas a reconocer que aún teniendo una mejor posición económica que otro, una habilidad en algo que otros no, y cosas así, no se cree más que nadie. En vez de usar sus talentos para ponerse sobre los demás, los emplea para ponerse a su servicio y construir una auténtica comunidad humana que no le de lugar al orgullo, presunción o el desprecio por quienes se encuentran en desventaja, ya que estas cosas llevan a las personas a ser materialistas, competitivas, soberbias y terminan descuidando o tratando mal a un semejante ya sea un desconocido, familiar o amigo.
En sí, estas particularidades llevan a formar una sociedad insensible en la cual las personas pasan a ser como robots: no les importa el otro, sólo se fijan en ellos mismos, caminando sin girar la vista hacia los demás. La mejor forma de evitar esto es que cada uno de nosotros sea más humilde, fomentando la humildad en la sociedad.
Ser humilde consiste en no creernos el "mejor del mundo" sino en reconocer nuestros defectos y nuestras virtudes sin agrandarnos, al mismo tiempo que reconocemos las virtudes de los demás y las valoramos positivamente. Sumando todo lo bueno que tenemos podemos aceptar nuestros defectos e intentar corregirlos. Hoy en día nuestra sociedad está muy estructurada, escasea la humildad, el valor de la palabra, el compromiso, la honestidad, valores que en cierto punto van de la mano. El saber escuchar tampoco se ve a diario. Escuchar no es lo mismo que oír, a lo largo del día oímos muchas cosas pero escuchamos poco, apenas prestamos atención a lo que dicen los demás.
Esta virtud es importante ya que todos en algún momento de nuestras vidas necesitamos compartir algo, ya sea algún pensamiento, alegrías, alguna inquietud... especialmente cuando nos encontramos en situaciones límites y hemos perdido el control de nuestras propias vidas (por ejemplo) y necesitamos de alguien que esté ahí prestándonos un oído, un minuto.
Una persona al ser escuchada siente que se sacó un peso de encima, siente placer, no un placer sensitivo si no un placer espiritual. Es un gozo encontrarse con una persona capaz de escuchar lentamente y poder compartir un tiempo con ella. La escucha es un bien escaso, una virtud ausente en la vía pública, un ejercicio que exige humildad, superación de prejuicios, dominio de sí mismo y, sobre todo, un respeto activo hacia cualquier ser humano. El escuchar no se trata solamente de prestar atención  a lo que dice la otra persona sino que también tenemos que escuchar con el corazón y preocuparnos por el bien del otro.
Una persona que personifique la humildad hará el esfuerzo de escuchar y de aceptar a los demás, dejándose de lado por un ratito. Cuanto más acepte a los demás, más se tendrá a esa persona en gran estima y más se la escuchará. Una palabra dicha con humildad tiene el significado de mil palabras.

Pablo Izaguirre

miércoles, 25 de septiembre de 2013

"Todo adulto necesita un niño a quien enseñar, de esa forma aprenden los mayores."

Los adultos solemos pensar que los niños son sólo criaturas inocentes que no son capaces de entender lo que pasa a su alrededor pero, como siempre, nos equivocamos. Si tan sólo pudiéramos aprender de los niños todo lo que tienen para enseñarnos... Solamente basta con pasar algunas horas con uno para aprender sobre valentía, amor, felicidad, fuerza, pasión... Ellos tienen la clave para alcanzar todas esas cosas que perdemos al convertirnos en adultos. Tienen esas pequeñas cosas que nos faltan como sociedad para poder crecer.
Solamente deténganse un minuto para pensar: "¿Qué sería de nuestro futuro si todos fuéramos lo suficientemente valientes como para enfrentarnos a las injusticias que nos rodean en el presente? ¿Cómo sería esta sociedad si en vez de estar nutrida por odio lo estuviera de amor? ¿Qué podemos dejarle a los niños si no sabemos transmitirles la felicidad?"
Hoy en día a los niños lo único que les transmite la sociedad son problemas de grandes, ¿cómo un chico puede ser feliz si no le permitimos disfrutar de su infancia? La niñez es para jugar, disfrutar, descubrir lo que nos gusta y lo que no, para creer que podemos ser cualquier cosa que queramos y hacer lo necesario para serlo en un futuro, para definir nuestra identidad y formarnos como personas. Pero el futuro de los niños depende del mundo en el que vivan y hoy en día ese mundo está contaminado, y no sólo las aguas o el aire; está contaminado en su gente, gente que perdió por completo el interés de vivir en un lugar mejor. Ya nadie se preocupa por enseñar valores a los niños, al contrario, cada día más gente se ocupa de hacerles creer a ellos que esas cosas no sirven.
¿Cómo le explicas a un chico que vive en la calle pidiendo monedas o que tiene que salir a trabajar desde pequeño que la niñez está hecha para disfrutarla? ¿Cómo esperamos que algún día puedan tener un futuro si no les damos las oportunidades necesarias? ¿Cuándo vamos a darnos cuenta que los niños nos necesitan y debemos ayudarlos HOY para que haya un MAÑANA?

Ayudemos a los niños del presente a ser grandes personas en el futuro y nuestro paso por este mundo habrá tenido sentido, porque el mejor medio para hacer buenos a los niños, es hacerlos felices y el que haya tenido la oportunidad de hacer feliz a un chico sabe que aunque ellos no tengan mucho para devolverte, basta con una sonrisa (de esas que nos dan más fuerzas para seguir ayudando), un dibujo, una pregunta simple: "¿No se quedan a jugar un rato más?. Es tan gratificante y tan sencillo ayudarlos, a veces basta con un abrazo y un poco de compañía, otras  necesitan un poco más: un plato de comida, afecto, palabras de aliento, abrigo... Pero lo fundamental para hacer feliz a un niño es darle AMOR y COMPRENSIÓN. Y lo fundamental para que un adulto sea bueno y feliz es recordarle que alguna vez FUE UN NIÑO.


Aimará Rodriguez Bossio

martes, 17 de septiembre de 2013

Ser con el otro y para el otro.

Cada uno de nosotros pisa este mundo de igual manera; el cielo y la tierra no distinguen raza, color o religión. Sin embargo no todos vivimos el mundo de la misma forma, ¿alguna vez te detuviste a pensar esto? Nadie es ajeno a lo que sucede a su alrededor y nadie tiene obligación de involucrarse, pero es esta pequeña decisión personal que tomamos día a día la que marca la diferencia, y nos define. Podemos elegir ser espectadores o partícipes, mirar o hacer, opinar o proponer. Vemos injusticias como moneda corriente. El secreto está en no acostumbrarnos y poner manos a la obra para modificar, por ínfimo que sea, eso que vimos y nos dolió. Nosotros, que elegimos hacer desinteresadamente, que apostamos al bien común por sobre los intereses personales, que queremos cambiar para mejor, que creemos día tras día en el avance de la sociedad, sostenemos firmemente que cada granito de arena sirve y alcanza. De la noche a la mañana no vamos a lograr terminar con la desnutrición, ni con la pobreza, no vamos a lograr detener la matanza injusta e indiscriminada de animales, no vamos a conseguir frenar la discriminación, ni el abuso y violencia en los hogares. Pero si podemos sacarle una sonrisa a alguien, llevarle un plato de comida, una canción, mostrarle que no están solos, que hay gente tirando para el mismo lado, velando por lo que es verdadero y justo; si conseguimos ser la voz de quienes no pueden hablar y los ojos para aquellos que no ven la otra cara de realidad, si conseguimos cambiar nuestros malos hábitos y contagiar con la fuerza de la voluntad a las personas que tenemos a nuestro lado a diario, incluso solo si lo intentamos, -indiferentes ante la posibilidad de fracasar- entonces ahí habremos entendido el sentido de todo. El sentido de vivir en sociedad, de ser con el otro y para el otro formando un entero, el sentido de pisar este suelo y ver el sol cada día. Una mano lava la otra, y las dos juntas lavan la cara. Solo depende de vos sumar tu mano y ayudarnos a limpiar, paso a paso, la sociedad de la que somos parte. 

Aldana Campisi

viernes, 13 de septiembre de 2013

Los valores retro.


No dejes que pase un día sin que hayas hecho algo bueno por el mundo. ¿Y por qué? ¿Quién hará algo por mí? ¿Acaso le importo al otro? 
El egoísmo parece estar de moda. Ese desinterés absoluto, la indiferencia ante la vida del otro, escondida bajo el título "es su vida, que haga lo que quiera, no me influye", nos está llevando a una sociedad cada vez más individualista y desinteresada. Si bien, aún se ven actos de solidaridad y generosidad ante hechos que requieren de estos valores tan cubiertos de polvo; no los podemos apreciar diariamente, no los encontramos en todas las personas. Hoy felicitamos a las personas honestas, respetuosas, colaboradoras por ser como son, siendo que estas actitudes deberíamos encontrarlas  en la mayoría de la gente que cruzamos a diario (no digo que el reconocimiento no sea legítimo, válido o sea innecesario, al contrario, es estimulante a seguir siendo así). 
Es triste ver que cada uno hace su vida, interesándose nomás por el éxito propio y el bien personal antes que por el bien común. Más triste que eso, es encontrarse luego con que todos estamos luchando por más solidaridad, justicia, bien común, seguridad, cuidado del ambiente, reunidos en una marcha, un cacerolazo o manifestación social de este calibre, pero en casa no aplicamos nuestra posición. Queda guardada en el ropero, al lado de la ropa que tenemos pensado regalar y que acumula tierra porque no somos capaces de movernos a algún lugar que junte donaciones. Y no es que no nos movemos porque no tenemos esas cosas para regalar o porque no haya lugares que reciban, no, es por "falta de tiempo", por "falta de ganas", es porque seguro que mañana podré ir, pero hoy estoy muy ocupado como para hacerlo. 
Qué triste dejar la ayuda a los demás para después de la siesta, después de juntarme con mis amigos, para después de mi vida. No dejes que se pase un día, ¡no lo permitas! La calle está llena de personas que necesitan ayuda, desde los más chicos hasta los ancianos, todo hombre y mujer que nos pasa por al lado sin especificaciones, ni diferencias, todos son oportunidades para ofrecernos, para ayudar, para ser solidarios, para salirnos de nuestro pequeño mundo y entrometernos en el de otro por unos segundos, sea donando ropa, un paquete de arroz, un café; sea prestando el oído, dedicando una sonrisa, una mano, una mirada. Todo salva, todo llega, todo trasciende si nosotros permitimos que así sea. La sociedad es una responsabilidad de todos, no del gobierno, no de la municipalidad, no de los abogados solamente o los médicos. Nuestra ciudad es nuestra y lo es todos los días.
 La solidaridad, la generosidad, el interés mutuo, el respeto, todos esos valores, tienen que volver a estar en auge como lo están hoy el egoísmo, la indiferencia, la ignorancia, la competencia individualista. Tienen que estar en todas las personas, tenemos que dejar de acostumbrarnos a esta cultura destructiva y hacer renacer en nosotros actitudes que lleven a la unión, a la felicidad; tenemos que comenzar a vivir según lo que decimos, según lo que queremos, y pensar, pensar en el otro, pensar que no estamos solos en esta ruta; tenemos que desempolvar los valores y vestirlos sin vergüenza, con confianza. Una vez que hagamos esto, podremos decir que estamos siendo coherentes, que luchamos por la justicia, que portamos la bandera en el corazón y no dibujada nada más sobre la piel. 



Jimena Rosales